estres

Estrés: Pasos para lograr controlarlo sin recaídas

Las exigencias diarias y el ritmo que se vive en estos días, donde nada puede dejarse para mañana hacen que los niveles de estrés estén cada vez más elevados.

Hasta hace un tiempo atrás los momentos de mayor nerviosismo se concentraban, tal vez, solamente en el trabajo. Hoy, con los dispositivos móviles y la alta competitividad, los problemas nos persiguen donde quiera que vayamos y ya no se encuentran maneras de hacerle frente.

El estrés llega así también al hogar donde las mínimas preocupaciones toman carrera y se instalan como si fueran problemas tal vez más graves de lo que son y entonces sentimos que la cabeza está a punto de estallar.

¿Qué hacer frente a estas situaciones? ¿Hay manera de controlar el estrés?

¿Qué nos sucede cuando padecemos de estrés?

Cuando ya se vuelve parte de nuestras vidas, el estrés nos convierte en personas irritables. La tolerancia disminuye a grado cero y es entonces que también el entorno empieza a sufrir nuestra falta de equilibrio.

El estrés hace que se mida todo con la misma vara del cansancio. Así no puede diferenciarse lo fundamental e importante de lo secundario y accesorio. De igual manera se miden las complicaciones y las mínimas cuestiones se empiezan a poner en un primer plano.

Aparecen las malas contestaciones, la imposibilidad de disfrutar los momentos y una tensión constante que puede llegar a afectar también el cuerpo con consecuentes contracturas y afecciones más severas.

La impaciencia es otra característica de quien se encuentra padeciendo estrés. Y la exigencia de que todo tiene que hacerse de inmediato no es tan solo para con uno mismo sino también para todo el entorno. En consecuencia, no solo habrá una persona presa del estrés sino también todos los que lo la rodeen.

¿Cuándo el estrés da un alerta?

Generalmente las personas que rodean a quien está padeciendo estrés son las primeras en dar cuenta de este problema agobiante. Es común que se haga notar la falta de alegría, la marca de la preocupación en el rostro y el cambio en el estado de ánimo.

Si te ocurre algo de esto no dejes de escuchar los comentarios de los que más te aprecian porque seguramente algo tengan de razón en relación con lo que te está pasando.

¿Cómo manejar el estrés?

El comienzo en el control del estrés puede estar del lado de la reflexión sobre el modo en que uno se encuentra actuando. En el ámbito laboral muchas veces tiene que ver con la imposibilidad de delegar funciones o de pensar con tensión algo que tal vez, no es tan complejo de realizar.

El primer paso es la observación y la imposición de una barrera. No adentrarse de lleno a la vida sino tomarse un rato previo a la acción para observar lo que se va a hacer. Tomar conciencia de cada una de las acciones que se han de realizar puede que permita ordenar las decisiones posteriores y así no llegar con todo el énfasis junto que es el que muchas veces conduce al descontrol.

Podríamos decir que la calma es una de las metas fundamentales para ahuyentar el estrés de nuestras vidas. Detenerse antes de actuar para poder analizar, jerarquizar y tomar decisiones en función de lo realmente importante.

Hay circunstancias más difíciles donde un elemento externo puede ser el motor que lleve la calma a la interioridad. Impulsoras de la paz interior son las Flores de Bach que cuando se utilizan periódicamente demuestran que se puede ser más tolerante y respetuoso de los espacios de los demás.

¿Cómo actúan las Flores de Bach en el control del estrés?

Las Flores de Bach son extractos de flores que aportan un efecto positivo para combatir algunos desequilibrios que aquejen la mente. Hace más de setenta años que gracias a estas preparaciones naturales se pueden tratar problemas emocionales variados entre los que se encuentra el estrés.

Las emociones negativas no desaparecen por completo sino que unas pequeñas gotas de Flores de Bach pueden colaborar para transformarlas en positivas.

En relación con el estrés actúan sobre la irritabilidad, el nerviosismo, la ansiedad y ayudan a mejorar la concentración, a promover la serenidad y a instalar alegría donde antes había desazón.

Las Flores de Bach son una ayuda natural que no tiene ninguna contraindicación, que no generan dependencia ni interaccionan con otros medicamentos. Solo constituyen un aliciente más para dejar atrás el estrés y para permitirse vivir la vida en plenitud como seguramente nos gustaría.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR